Cuando las familias son fuertes, pueden atravesar las tormentas de la vida y proporcionar un hogar seguro y afectuoso a sus hijos. También pueden tener un impacto positivo en sus comunidades.
¡Pero las familias necesitan apoyo!
Lamentablemente, no todas las familias están firmes para el momento de crisis.
Las oficinas y congregaciones de este ministerio desarrollan muchos programas para ayudar a la comunidad y además reciben muchos casos de matrimonios el borde del divorcio, y familias vulnerables, por las cuales trabajamos a diario.
¡Con su ayuda podremos continuar extendiendo nuestra ayuda a padres, cónyuges y familias en todo el mundo! Su contribución hace posible que brindemos acceso fácil y gratuito a educación y consejo para que cada familia pueda estar mejor.